Vecinos de Aravaca reclaman medidas urgentes ante la invasión de ratas

Desde julio, el barrio de Valdemarín, en el distrito de Moncloa - Aravaca, está experimentando una invasión de ratas sin precedentes, sin que el Ayuntamiento de Madrid o la concejalía del distrito hayan tomado medidas al respecto. Así lo ha denunciado la Plataforma Cívica Vecinal Gran Aravaca, que representa al 97% de las comunidades de propietarios de la zona, integrada por barrios como Aravaca, Valdemarín, La Florida y El Plantío.
La Plataforma, formada en 2020 durante la anterior corporación municipal, nació como respuesta a los altos impuestos locales y la escasez de servicios públicos en comparación con otras zonas de la capital. Los vecinos critican que a pesar de los elevados impuestos, carecen de infraestructuras básicas como un instituto en Valdemarín, donde solo cuentan con una iglesia y un parque. Esta sensación de abandono llevó a los residentes a plantearse en su momento la anexión de Aravaca al municipio de Pozuelo.
La Plataforma Cívica Vecinal Gran Aravaca atribuye la proliferación de ratas a los movimientos de tierras provocados por la construcción de un supermercado Mercadona en la calle Camino de la Zarzuela, donde está previsto un aparcamiento subterráneo de dos plantas. También señalan que la construcción de nuevas viviendas de lujo en Valdemarín y Aravaca, por parte de promotoras como Single Home y Caledonian, ha exacerbado el problema.
Los vecinos recuerdan que durante la anterior corporación mantenían una comunicación fluida con la entonces concejala Loreto Sordo, quien, según ellos, hizo un esfuerzo significativo por mejorar la situación del distrito. Sin embargo, desde que Borja Fanjul asumió el cargo de concejal del distrito Moncloa - Aravaca, la Plataforma denuncia la falta de contacto y colaboración. "Sabemos que existe por su Instagram, pero poco más", afirman los portavoces de las comunidades de propietarios.
Las zonas más afectadas por la plaga incluyen urbanizaciones en las calles Blanca de Castilla, Camino de La Zarzuela, Avenida de Valdemarín y Doctor Balmis, entre otras. Incluso en la calle Miguel Gila, este verano se llegó a encontrar una rata ahogada en una piscina comunitaria. La situación se extiende también a otras urbanizaciones de Aravaca, como las situadas entre las calles Bellatrix y Hoces de la Hermida, y en zonas cercanas a El Barrial.
La Plataforma insiste en que esta plaga no puede resolverse a nivel individual por cada comunidad de propietarios, ya que las ratas se desplazan de una urbanización a otra. Por ello, solicitan una actuación conjunta y urgente del Ayuntamiento, incluyendo la intervención en las tuberías, como se hacía en el pasado, y la colaboración de las comunidades para instalar trampas. Además, explican que las ratas salen a la superficie con frecuencia cuando llueve, se realizan asfaltados o se mueven tierras, como ocurre actualmente en Valdemarín, lleno de grúas.
Los vecinos expresan su frustración no solo por la invasión de ratas, sino también por el estado general de abandono de la zona. Aseguran que las calles están sucias, los árboles y jardines descuidados, y que la movilidad es cada vez más complicada debido a la falta de nuevos accesos, a pesar del crecimiento constante de la población. "Pagamos impuestos altísimos, pero vivimos peor que en un suburbio de Nueva York", denuncian. También critican que, una vez pasadas las elecciones, el alcalde José Luis Martínez-Almeida se olvida de ellos.
Históricamente, Aravaca fue un pueblo independiente con su propio ayuntamiento hasta su anexión a Madrid en los años 50. Los vecinos aseguran que, desde entonces, ningún alcalde ha mostrado un interés real por mejorar los servicios en la zona, a pesar del crecimiento urbanístico y de la cantidad de ingresos que genera el área para las arcas municipales.
La Plataforma no descarta volver a plantearse la anexión al municipio de Pozuelo, donde muchos residentes ya se desplazan para acceder a servicios que en su propio barrio son inexistentes o insuficientes.