La sonda Parker iguala su récord junto al Sol

La sonda solar Parker de la NASA completó el pasado 22 de marzo su vigésimo tercer acercamiento al Sol, alcanzando nuevamente la distancia más corta registrada por una nave espacial respecto a la superficie solar: aproximadamente 6,1 millones de kilómetros. El perihelio, nombre técnico que recibe este punto de máxima proximidad, se produjo a las 22:42 UTC, con la nave desplazándose a una velocidad de 692.000 kilómetros por hora, igualando su propio récord de velocidad orbital.
La confirmación del éxito del sobrevuelo llegó el 24 de marzo, cuando la sonda emitió una señal al Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, donde fue diseñada y construida. La comunicación indicaba que la nave se encontraba en perfecto estado y que todos los sistemas funcionaban con normalidad, un dato clave dado el entorno extremo al que se expone en cada órbita.
Este acercamiento, el segundo en igualar tanto la distancia como la velocidad del anterior sobrevuelo ocurrido el pasado 24 de diciembre, permite a la sonda recopilar datos científicos sin precedentes sobre el viento solar y otros fenómenos vinculados con la actividad solar. A medida que se aproxima al astro rey, la nave se adentra en un entorno de temperaturas y radiaciones extremas, del que logra extraer mediciones esenciales para la comprensión del comportamiento del Sol y su influencia sobre el sistema solar.
La sonda Parker fue lanzada en 2018 con el ambicioso propósito de ‘tocar’ el Sol. En 2021, se convirtió en la primera nave de fabricación humana en atravesar la corona solar, la atmósfera exterior de la estrella. Este hito marcó un antes y un después en la exploración espacial y en la investigación astrofísica.
El objetivo principal de la misión es estudiar el origen y evolución del viento solar, una corriente de partículas cargadas que se extiende desde la atmósfera solar y que puede tener efectos considerables sobre los sistemas tecnológicos terrestres y el entorno espacial en general. Con sus observaciones, Parker contribuye a mejorar la predicción de tormentas solares y otras variaciones del clima espacial que afectan a satélites, redes eléctricas y comunicaciones en la Tierra.
A medida que avanza en su trayectoria elíptica, la sonda se aproxima cada vez más al Sol, enfrentando condiciones térmicas que superan los mil grados Celsius. Su escudo térmico, diseñado para resistir temperaturas extremas y evitar que los instrumentos científicos se vean comprometidos, ha sido fundamental para el éxito continuado de la misión.
La NASA prevé que la sonda continúe realizando sobrevuelos aún más próximos en los próximos años, consolidando su posición como la nave espacial más rápida y cercana al Sol en la historia de la exploración espacial.