La inflación industrial en la Comunidad sube un 13% en febrero

Los precios industriales en la Comunidad de Madrid han descendido un 15,1% en febrero en comparación con el mismo mes del año anterior, según los datos publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En lo que va de año, la caída alcanza ya el 2%, consolidando una tendencia a la baja en el tejido productivo madrileño, a pesar del repunte de ciertos componentes como la energía eléctrica.
Pese a la bajada general de los precios, el coste de producción de energía eléctrica ha experimentado un incremento significativo. En febrero, la subida fue del 23,2% en tasa interanual, con un alza mensual del 3,2% respecto a enero. En el acumulado anual, los precios energéticos han aumentado un 3%. Este comportamiento contrasta con la evolución del conjunto del índice, lo que indica que el resto de sectores sigue presionado por una moderación de precios o, directamente, por caídas.
Por tipos de productos, los bienes de consumo mostraron una ligera reducción del 0,1% interanual, con una caída del 1,2% en el caso de los bienes de consumo no duradero. En cambio, los de consumo duradero registraron un incremento del 1,2%. Los precios de los bienes de equipo también retrocedieron un 0,4%, mientras que los bienes intermedios subieron un 3% en febrero, aportando cierto sostén al índice en una coyuntura global de contención de precios.
En el conjunto nacional, la inflación industrial se situó en el 6,6% interanual en febrero, alcanzando la tasa más elevada desde febrero del año pasado y confirmando una recuperación de precios tras 20 meses consecutivos en negativo. A nivel autonómico, la Comunidad de Madrid se sitúa entre las regiones con tasas más negativas, mientras que el mayor incremento del índice se observó en Canarias (+48,9%), seguida de Asturias (+42,8%) y Baleares (+41,2%). Por el contrario, Andalucía (+0,7%), Extremadura (+1,8%) y Murcia (+1,4%) presentaron los menores avances.
El crecimiento de los precios industriales en España estuvo impulsado principalmente por el encarecimiento de la energía, que aumentó su tasa anual hasta el 22,2% por el alza en la producción, transporte y distribución de energía eléctrica, así como la producción de gas. También contribuyeron al alza los bienes intermedios, especialmente por el aumento del coste de fabricación de productos para alimentación animal. No obstante, si se excluye el componente energético, la tasa general se mantiene en el 0,0%, lo que refleja un contexto todavía moderado en términos de presión inflacionaria para el resto de sectores.